El Programa Gestión Ciudadana fortalece la capacidad de las instituciones educativas para desarrollar las competencias ciudadanas con estudiantes de 8º, 9º y 10º (o en edades comprendidas entre los 13 y los 18 años), en una perspectiva de relación directa con la realidad comunitaria, territorial e institucional. Inicialmente, las sesiones con estudiantes se realizan en espacios extracurriculares y en un segundo momento el Programa puede ser incorporado tanto en el currículo como en en las dinámicas de formación en el aula.
El factor crítico que permite avanzar adecuadamente al programa en una IE es contar con un horario asignado exclusivamente al desarrollo de la formación, en el que docentes y estudiantes puedan —regularmente, consistentemente— adelantar las sesiones de Gestión Ciudadana sin interrupciones en el tiempo.
El programa GC proporciona a la institución educativa los materiales de formación (manual del formador, manual de los estudiantes y maleta didáctica en las cantidades requeridas) y capacita a los docentes para su empleo en el aula y fuera de ella. Los manuales describen paso a paso —y puede decirse que minuto a minuto— el desarrollo de cada sesión, e incluyen marcos conceptuales básicos y orientaciones metodológicas que facilitan el trabajo en las sesiones de formación con los estudiantes.
Las instituciones ejecutoras cooperan con la IE presentando el Programa a las autoridades locales —a la respectiva Secretaría de Educación, cuyo apoyo es fundamental para la viabilidad y la continuidad del mismo— y demás autoridades competentes; explicando el Programa al cuerpo docente de la IE —propósitos, contenidos, recursos y dinámicas— e invitando a todos sus integrantes a participar activamente en él; proyectando los resultados esperados y motivando a los padres de familia de los estudiantes de grados 8º, 9º y 10º para que apoyen la participación de sus hijos en el Programa; finalmente, por medio de una dinámica teatral y participativa, apelando a su interés por asumir un rol social relevante, motiva a los estudiantes para que se inscriban voluntariamente en el Programa, dejando en claro que la vinculación es de largo plazo (tres años).
Todo ello con el fin de viabilizar la implementación del Programa y suplir la escasés de tiempo y otros recursos que aqueja a muchas de nuestras instituciones educativas públicas en zonas rurales y urbanas del país.
Sin embargo, el compromiso pleno de las directivas de la institución educativa es indispensable para que la implementación de todas las fases del Programa Gestión Ciudadana tenga éxito. Ello se expresa, como ya se dijo, en poder contar con un horario apropiado para adelantar las sesiones y el espacio físico adecuado para el desarrollo de las mismas; en su capacidad para convocar a la Comunidad de apoyo local y lograr que sus miembros mantengan un contacto constante con la formación; en el apoyo logístico que necesita el docente para desempeñar bien su labor; en la motivación a los docentes de otras áreas para que asistan a sesiones clave; en la constancia de su interés por incorporar en los espacios curriculares las metodologías y los contenidos que propone el proyecto.
El Rector o Rectora, en fin, debe informar sobre el desarrollo del Programa a la Comunidad Educativa expresando su apoyo incondicional al mismo y su disponibilidad —así como la de su equipo administrativo y académico— para concretar oportunamente las condiciones necesarias para su implementación.
